Electromiograma: guía práctica para llegar bien preparado a tu estudio

Recibir la orden para un electromiograma suele generar dudas: ¿duele?, ¿tengo que ir en ayunas?, ¿puedo tomar mi medicación? La buena noticia es que se trata de un estudio seguro, que no requiere internación y casi no necesita preparación. Aun así, hay algunos detalles que marcan la diferencia en la comodidad del paciente y en la calidad de los resultados.

Prueba neurológica en consulta clínica

¿Qué evalúa un electromiograma?

Bajo el nombre de “electromiograma” suelen agruparse dos pruebas que se hacen en la misma sesión:

  • Estudio de conducción nerviosa (velocidad de conducción): mediante pequeños estímulos eléctricos aplicados sobre la piel, mide a qué velocidad y con qué intensidad viajan las señales por los nervios.
  • Electromiografía con aguja: con una aguja muy fina se registra la actividad eléctrica del músculo en reposo y cuando lo contraés.

Con esta información, el especialista puede distinguir si síntomas como hormigueo, adormecimiento, pérdida de fuerza o dolor se originan en un nervio, en la raíz nerviosa (por ejemplo, por una hernia de disco) o en el propio músculo. Es un estudio clave para diagnosticar cuadros como el síndrome del túnel carpiano, las neuropatías o las radiculopatías.

Los días previos al estudio

  • Revisá tu medicación con el médico que pidió el estudio. Por regla general no hay que suspender nada, pero es importante avisar si tomás anticoagulantes o antiagregantes (como aspirina, clopidogrel, acenocumarol, rivaroxabán o apixabán) o si tenés algún trastorno de la coagulación.
  • Si tenés miastenia gravis y tomás piridostigmina (Mestinon), consultá antes: puede alterar los resultados y tal vez te indiquen dejarla temporalmente.
  • Juntá la documentación: orden médica, credencial de la obra social o prepaga y estudios previos relacionados (resonancias, radiografías o electromiogramas anteriores). Comparar resultados ayuda mucho al especialista.
  • Anotá tus síntomas: desde cuándo empezaron, en qué zona y si empeoran en algún momento del día. Esa información orienta qué nervios y músculos conviene estudiar.

El día del turno

  1. Bañate antes de salir y no te pongas cremas, aceites corporales, talco ni lociones en brazos y piernas. Estos productos dificultan el contacto de los electrodos con la piel.
  2. Comé normalmente. No hace falta ayuno ni dieta especial, y podés tomar tu medicación habitual salvo indicación médica distinta.
  3. Elegí ropa cómoda y holgada, que permita descubrir con facilidad la zona a estudiar.
  4. Dejá en casa anillos, pulseras y relojes, sobre todo si se van a estudiar las manos.
  5. Mantené manos y pies abrigados. La temperatura de la piel influye en la velocidad de conducción de los nervios; en días fríos, unos guantes o medias gruesas son un buen aliado.
  6. Llegá unos 15 minutos antes para hacer los trámites sin apuro y entrar relajado.
  7. Contale al profesional si tenés marcapasos o desfibrilador, aunque ya lo hayas informado antes.

¿Qué vas a sentir durante el estudio?

Vas a estar acostado o sentado en una camilla. En la primera parte, la de conducción nerviosa, se colocan electrodos sobre la piel y se aplican descargas breves: se sienten como un pequeño golpecito o calambre, y pueden provocar que el músculo se mueva solo por un instante.

En la segunda parte, el profesional introduce una aguja muy fina en algunos músculos y te va a pedir que los relajes y luego los contraigas. Lo más habitual es sentir un pinchazo similar al de una inyección y una molestia leve mientras la aguja está colocada, que desaparece al retirarla. Es normal escuchar sonidos parecidos a la estática de una radio: es la actividad eléctrica del músculo convertida en sonido.

Duración: en general, entre 20 y 60 minutos, según cuántas zonas haya que evaluar. No en todos los casos es necesaria la parte con aguja; lo define el especialista según tus síntomas.

Después del electromiograma

  • Podés volver a tus actividades, al trabajo o manejar sin problemas.
  • Es posible que notes una leve molestia muscular o un pequeño moretón donde entró la aguja. Se va solo en pocos días; si persiste o aumenta, consultá.
  • Los resultados se entregan en un informe que interpretará tu médico de cabecera o el especialista que pidió el estudio, en el contexto de tu historia clínica.

Preguntas frecuentes

¿El electromiograma tiene riesgos?
Son mínimos. La complicación más común es un pequeño hematoma; el riesgo de sangrado o infección es muy bajo.

¿Puedo ir solo?
Sí. El estudio no requiere sedación ni afecta la capacidad de manejar.

¿Sirve hacerlo si ya tengo una resonancia?
Sí, son estudios complementarios: la resonancia muestra la estructura (por ejemplo, una hernia) y el electromiograma muestra si los nervios o músculos están funcionando bien.

Este contenido es informativo y no reemplaza la indicación de tu médico. Ante cualquier duda sobre tu preparación, consultá con el profesional que solicitó el estudio.

Compartir en:
Facebook
WhatsApp
LinkedIn
Email

Entradas recientes

Categorías